En época de crisis toca ajustarse el cinturón. Se recorta en obras, actuaciones urbanísticas y construcción durante todo el año, y llegado el verano, las damnificadas son las fiestas patronales. Según Ismael Gavin, de Producciones Monegros, las localidades están recortando para este verano alrededor de un 20% del presupuesto que se manejaba, por ejemplo, en 2009.
Para Gavin, un pueblo que anteriormente se estaba gastando una cantidad de 25.000 euros entre orquestas, jotas y parque infantil, en este 2010 se gastarán 20.000, lo que supone una bajada de 5.000 euros, y así, proporcionalmente en otras localidades con mayor o menor presupuesto.
Si el verano pasado, las empresas de producciones de espectáculos, pasaban el verano como podían, este año, las cosas se complican al estar la crisis más acentuada. Muestra de ello, según apuntaba Gavin, son los plazos que fijan los ayuntamientos a la hora de pagar. Anteriormente se solían hacer en 30 días, y ahora incluso algunos se demoran en más de tres meses. Por ello, muchas localidades están gastando lo que se tiene presupuestado, y no como antes, que se gastaban por encima de lo permitido.
No obstante todavía siguen existiendo localidades que apuestan por artistas de primera fila a la hora de programar sus fiestas o festivales. En este aspecto encontramos el concierto que dará Joaquín Sabina en Huesca (cifrado en una cantidad de 200.000 euros), el Festival del Vino del Somontano, que sólo en artistas gastará más de 150.000 euros, o las fiestas de San Mateo en Monzón que llevará a David Bustamente en un concierto gratuito.