Todas las comunidades autónomas, responsables de más de un tercio del gasto público en España, han tenido que adaptarse a un mayor control de las finanzas públicas. Para ello se han ajustado a la normativa vigente en materia de estabilidad presupuestaria. Según Alberto Larraz, consejero de Economía, dado que Aragón, en el transcurso del último quinquenio ha mantenido una posición más ortodoxa, la Comunidad autónoma se encuentra en una posición más favorable, de manera que, en los años previos a la crisis, experimentó una consolidación de la ratio deuda/PIB, ampliando el diferencial con la media nacional.
El responsable de las finanzas autonómicas ha adelantado que la economía aragonesa experimentará en 2010 y 2011 un comportamiento similar al promedio nacional. Así, ha avanzado que el Producto Interior Bruto de la Comunidad Autónoma experimentará un decrecimiento en torno al 0,3% en 2010 y un crecimiento positivo del 1,3% en 2011. Por lo que respecta al Índice de Precios al Consumo, las estimaciones que baraja el Departamento de Economía, Hacienda y Empleo apuntan a que podría experimentar un incremento cercano al 1,5% en ambos ejercicios.
En el transcurso de su intervención, Alberto Larraz ha explicado que, al igual que ha ocurrido con la mayor parte de las economías desarrolladas, Aragón ha moderado su ritmo de contracción anual. Así las cosas, el PIB aragonés se contrajo un 1,1% interanual en el primer trimestre de 2010, frente al -3,1% del trimestre anterior.
El comportamiento del mercado de trabajo, por otra parte, aunque presenta una notable mejoría respecto a las cifras de los últimos 24 meses, no permite hablar aún de crecimiento.